En la actualidad la península donde se ubicaba la antigua ciudad es parte de un suburbio residencial lujoso de la ciudad de Túnez, el que se han asentado varias embajadas extranjeras.
También está ubicada en este emblemático lugar la residencia del presidente de la República Tunecina, próxima a las ruinas de las Termas de Antonino. Es decir que ha venido a ser un lugar par residencias de lujo en las afueras de Tunez. La parte positiva es la conservación y la negativa es que la ciudad milenaria a conservar va perdiendo poco a poco extensión porque las ruinas se retiran para dar paso a lo chales de lujo. Lo cierto es que para el visitante es un gusto pasear entre las columnas que dan idea de la magnificencia que debió tener en su tiempo. De todas formas Cartago sigue donde siempre estuvo, quizás se vea perpetuada en otras poblaciones del continente americano e incluso en España, llamadas así por los conquistadores españoles en honor a la Cartago Nova española.Todavía podemos admirar El Acueducto, fruto de la ingeniería romana y por el que todavía discurre un caudal de agua.. Es en este punto donde suelen parar las excursiones que llegan organizadas para comer. Aunque la oferta en este sentido no es la mejor de Túnez, es suficiente para calmar el apetito y la sed. Sea como sea, lo importante es pisar en la acyalidad las piedras que en su momento y durante siglos fueron pisadas por conquistadores y destruidas para volver a ser reconstruidas. La parte positiva de la cuestion es que Cartago fue declarada patrimonio de la humanidad en 1979 por lo que por muchos chales de lujo que construyan perdurará en el tiempo.